Y cuando me reconcilio (con mi pasado) estoy más cerca del amor.
Sólo puedo reconciliarme cuando LO VEO, cuando lo miro de la forma más objetiva posible. Cuando lo miro así, veo lo que de verdad hay, lo que he recibido, no sólo lo que yo he dado. Y entonces, puede surgir el agradecimiento, espontáneo y libre, que me coloca en mi lugar, en una posición más cercana a la verdad.
Desde esta posición, tengo fuerza para dirigirme hacia lo siguiente, a dar el próximo paso. Porque sé con qué cuento.
Ayer leí esto de una de mis maestras: "Éxito es estar preparado para dar el próximo paso". No es un lugar para quedarse eternamente, es un momento del tiempo. Y luego viene lo siguiente.
7.5.15
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario