Y cuando me reconcilio (con mi pasado) estoy más cerca del amor.
Sólo puedo reconciliarme cuando LO VEO, cuando lo miro de la forma más objetiva posible. Cuando lo miro así, veo lo que de verdad hay, lo que he recibido, no sólo lo que yo he dado. Y entonces, puede surgir el agradecimiento, espontáneo y libre, que me coloca en mi lugar, en una posición más cercana a la verdad.
Desde esta posición, tengo fuerza para dirigirme hacia lo siguiente, a dar el próximo paso. Porque sé con qué cuento.
Ayer leí esto de una de mis maestras: "Éxito es estar preparado para dar el próximo paso". No es un lugar para quedarse eternamente, es un momento del tiempo. Y luego viene lo siguiente.
7.5.15
Uno
Porque así es como estamos todos, donde nos encontramos todos, en mayor o menor medida. Entre el miedo y el amor. En algún punto de la línea, pero todos en ella. ¿Y cómo salirnos? Imposible. Es lo que hemos venido a experimentar, así que nuestro baile entre estos dos polos será continuo.
Y no es que sea mejor estar más cerca del amor que del miedo. En teoría, sí que lo es. En la práctica, cada uno nos ponemos las pruebas que queremos para evolucionar, así que ¿quién puede decir que tu resultado es mejor que el mío, porque tú lo hagas "bien" y yo no? Todos son intentos.
Todos estamos en el camino. El miedo es amor en potencia.
Y no es que sea mejor estar más cerca del amor que del miedo. En teoría, sí que lo es. En la práctica, cada uno nos ponemos las pruebas que queremos para evolucionar, así que ¿quién puede decir que tu resultado es mejor que el mío, porque tú lo hagas "bien" y yo no? Todos son intentos.
Todos estamos en el camino. El miedo es amor en potencia.
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